¿Estamos solos?
El ser humano, gracias a su capacidad tecnológica de recibir e interpretar señales de ondas electromagnéticas muy tenues desde el cosmos, ha alcanzado así la posibilidad de otear hasta los más lejanos confines del universo en expansión. Tanto en las frecuencias de radio, de rayos X. del infrarrojo, de microondas y de rayos gama podemos tener una imagen del firmamento que muestra objetos increíbles y convulsiones colosales.
Sin embargo, lo que nunca se ha detectado, a pesar de los esfuerzos realizados por multitud de astrónomos, son señales que sugieran al menos la presencia de civilizaciones tecnológicas avanzadas.
La existencia de algún imperio galáctico, o de sistemas de navegación interestelar en gran escala, resultaría inocultable, ya que requerirían un nivel de emisiones moduladas de ondas electromagnéticas equivalente al menos al que se observa en la superficie de la Tierra controlando el tráfico aéreo.
Se ha postulado que tal vez estas comunicaciones empleen partículas no convencionales, como los hipotéticos taquiones, que supuestamente viajan a una velocidad superior a la de la luz, y que no podemos detectar con nuestros instrumentos y telescopios diversos, pero lo que resultaría inocultable es la presencia de energía degradada, a manera de calor o radiación infrarroja, que resultaría del consumo de la energía útil usada en cualquier tipo de transportación de alta eficiencia que requiere el viaje interestelar. El físico Freeman Dyson ha especulado que una civilización tecnológicamente muy avanzada estaría en posibilidad de construir una especie de esfera gigantesca habitable alrededor de una estrella, para aprovechar íntegramente su energía radiante y aun trasmitirla mediante radiofaros poderosísimos a lo largo de canales de navegación que comunicarían varios sistemas estelares.
Pero tampoco se ha encontrado evidencia de la existencia de esas esferas, que también emitirían energía calorífica degradada.
Debe comprenderse que, al atisbar desde la Tierra con nuestros diversos observatorios en realidad estamos contemplado el cosmos como era en el pasado, ya que la luz que nos llega desde sus confines toma gigantescos periodos en recorrer esas distancias. Mientras más lejanos sean los objetos que observamos, y muchos están a cerca de diez mil millones de años luz, más hacia el pasado estaremos viendo, y por lo tanto es más probable que estemos observando regiones en las que no ha podido evolucionar vida inteligente, y menos una gran civilización tecnológica con capacidad de viaje interestelar o aun intergaláctico; sin embargo, en regiones cercanas a nuestra galaxia observamos grandes conuntos de galaxias situadas a no más de 100 o 200 millones de años, en los que abundan las estrellas con planetas con mas de 4,000 millones de años de existencia, un plazo suficiente como para que pueda aparecer la vida inteligente.
En nuestro planeta, hace 100 millones de años reinaban los dinosaurios, pero no resulta imposible que en otro orbe el intelecto, la cualidad natural que brinda el máximo valor de supervivencia, hubiera aparecido en alguno de los cientos de miles de millones de sistemas planetarios.
Hay que tomar en cuenta que una civilización tecnológica, capaz de emitir señales de radio como la nuestra, resulta inocultable para un observador dotado de un buen radiotelescopio.
Sin embargo, y contradiciendo las afirmaciones de quienes creen en la existencia de civilizaciones extraterrestres que nos visitan en naves tripuladas conocidas como ovnis, nada de las inocultables evidencias de una presencia de ese tipo puede ser detectando aún por los más refinados instrumentos.
Lo anterior nos revela un hecho que debe movernos a reflexión. Tal vez seamos una de las primeras civilizaciones de alta tecnología que hayan surgido en todo el cosmos, y ello implica consecuencias filosóficas impresionantes. Llevamos en nuestros hombros la responsabilidad de la autoconciencia del cosmos, y por ende cualquier posibilidad de que por medios tecnológicos este pueda ser modificado para su colonización y conservación en un futuro mucho muy lejano.
Referencias
Wrinkles in Time. George Smoot and Keay Davidson. Avon Books NY 1994.
The very first Light. John C. Mather and John Boslough. Basic Books NY 1996.
The Cosmic Inquirers. Wallace Tucker and Karen Tucker. Harvard G:B, 1986.
Transformando el Universo. Freeman Dyson. FCE. México, 1982













SOLO DIRÉ UNA COSA:
Yo soy de la opinión de que no estamos solos en el universo,y mucho
menos que somos los únicos y/o mas avanzados….
Nuestro planeta,queramos o no es una “mota” de polvo en la inmensidad
1º En los últimos cien años avanzamos más que en el periodo anterior de nuestra existencia…
Nosotros,los humanos,nos pasamos la existencia guerreando. Piensen un poco,¿no creen que estamos realmente muy atrasados?.
Por otra parte,todavía estamos en la posibilidad de ralentizar,
considerablemente,nuestra evolución,(esto se nos da bien).
2º ¿Como es posible que en nuestro planeta haya TANTA diversidad de
VIDA,y por ahí “arriba”,no haya “nada”?. ¿…..?
3º ¿Quien es quien aquí para decir o decidir una cosa u otra…?
4º La ¿falta de evidencias? de que no haya vida en otros planetas
no es una evidencia de que no la haya….¿o si?….
Concluyo: Tan tremendo es que estemos solos en el universo como
tremendo es que otras civilizaciones existan en otros mundos….En
espera de que,algún día nos encontremos,eso si, en paz.
Un saludo
Una sociedad que tiende a la civilización (como la nuestra) tiende a disminuir el derroche de energía, y por lo tanto, si hubiera una civilización mas avanzada que la nuestra sería seguramente indetectable porque no tendría radiaciones residuales, en nuestra civilización las tecnologias tienden a ser cerradas, por eso el cable está reemplazando al uso de las ondas electromagnéticas.
Cito:”Llevamos en nuestros hombros la responsabilidad de la autoconciencia del cosmos” es una frase cargada de fantasía para provenir de un escéptico.
cito:”pero no resulta imposible que en otro orbe el intelecto, la cualidad natural que brinda el máximo valor de supervivencia, hubiera aparecido en alguno de los cientos de miles de millones de sistemas planetarios.”
Los coleópteros tiene mayor éxito como especie que el hombre, en cuanto a subespecies, cantidad y resistencia y sin embargo no se les conoce intelecto.
Cito: “Debe comprenderse que, al atisbar desde la Tierra con nuestros diversos observatorios en realidad estamos contemplado el cosmos como era en el pasado, ya que la luz que nos llega desde sus confines toma gigantescos periodos en recorrer esas distancias.”
), Hay una cantidad enorme de planetas, muchos mas cercanos al nuestro, que recién estamos descubriendo, el mapa estelar que tenemos es sobre todo de estrellas y no de planetas a los que, de poder observar, tendríamos diferencias de unos pocos miles de años luz.
Te refieres a la luz de las estrellas, ya que muchos planetas, por la falta de emisión de luz no son observables, nadie espera que haya una civilización en una estrella (es pedir mucho hasta para un extraterrestre
Por ultimo, pretender que de haber una civilización extraterrestre civilizada, su tecnología debería ser similar a la nuestra es de una soberbia incalculable y un antropocentrismo atroz, por la simple razón que nuestra tecnología casi no tiene puntos de equivalencia con la que existía 100 años atrás y probablemente no la tenga con la que vendra en 100 años, mucho menos la tendría con otra civilización con un desfase de miles o millones de años.