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		<title>Himmler y su arqueología fantástica</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 19:59:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario Méndez Acosta</dc:creator>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[adolfo hitler]]></category>
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		<category><![CDATA[arqueología]]></category>
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		<description><![CDATA[Detrás de cada aspecto del régimen nazi de Adolfo Hitler se encuentran supersticiones inauditas y conceptos seudo-científicos asombrosos en su irracionalidad para el siglo XX]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Detrás de cada aspecto del régimen nazi de Adolfo Hitler se encuentran supersticiones inauditas y conceptos seudo-científicos asombrosos en su irracionalidad para el siglo XX.  Los nazis acudieron a la pseudo-ciencia sobre todo para encontrar evidencias de sus teorías raciales, que básicamente aseveraban que la raza alemana aria era superior a todas las demás y que los judíos eran inferiores, prácticamente seres subhumanos y causantes de todos los males que afectan a la humanidad.</p>
<p>Los nazis creían también  en una serie de doctrinas como la del hielo eterno, de Hans Horbiger, quien aseveraba que gran parte del el universo es de hielo y que la luna es un enrome témpano. También consideraban como muy posible la creencia de que la Tierra fuera hueca y habitable en su interior y su rechazo a la teoría de la Relatividad de Einstein, por considerarla “ciencia judía”, los llevó a sostener una serie de explicaciones alternas irracionales.</p>
<p>Recientemente, la historiadora estadounidense Heather Pringle, se ha dedicado a investigar uno de los proyectos pseudo-científicos más interesantes y desmesurados de los nazis, la creación de  la llamada <em>Ahnenerbe</em>, una sociedad de investigación fundada , en 1933, por Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo y de las SS. <em>Ahnenerbe</em> significa “Herencia ancestral”, pero la institución se identificaba como la Sociedad de Investigación y Educación. Fruto de esta investigación es el libro de Pringle, <strong>El Plan Maestro</strong>.</p>
<p>Aunque es notable la escasez de documentación debido a que se destruyeron miles de documentos al fin de la guerra, hay suficiente evidencia para reconstruir una historia en verdad asombrosa.</p>
<p>Himmler estaba convencido de que los arqueólogos y científicos se habían olvidado de que lo que él creía era su raza, la aria, era en realidad el motor de todas las civilizaciones. Lo cierto es que el concepto de <em>ario</em> sólo tiene sentido en el ámbito de la lingüística<br />
Pringle hace una detallada descripción de las investigaciones realizadas por el equipo de científicos embarcados en toda esa aventura y sus consecuencias como argumento de justificación en el terrible desarrollo del holocausto cometido contra los judíos europeos, los gitanos y otros grupos considerados prescindibles por los nazis.</p>
<p>Es este uno de los temas que mas inquieta a la investigadora, ya que no termina de entender cómo fue que eminentes científicos pudieron prestar su prestigio, su fama y su honor a un proyecto tan absurdo. Según Pringle, “nadie, al fin y al cabo, les obligó a incorporarse a las SS y a su brazo investigador, la <em>Ahnenerbe</em>”. No obstante no se puede hacer a un lado el hecho de que la Alemania nazi no era un sitio favorable para el investigador científico y el académico; en especial por el alto nivel de antintelectualidad del régimen totalitario nazi. El problema real, sin embargo, es que muchos de ellos compartían en mayor o menor grado el antisemitismo de los jerarcas nazis, sin importar que no hubiese base científica alguna para fundamentarlo.</p>
<p>La tarea de la <em>Ahnenerbe</em> incluyó expediciones al Himalaya, a la India y al desierto del Gobi. Ernst Schafer, un joven zoólogo alemán, encabezo expediciones a lugares como le valle tibetano de Yarlung, donde suponían que la raza aria se había creado por intervención divina y donde suponían que  una raza blanca y rubia habían partido para conquistar la India donde fundaron la casta de los Brahmanes. Según ellos, el propio Gautama Buda era un mimbro de esta raza “superior”.</p>
<p>Otro explorador, Otto Huth –experto en “ciencia religiosa”&#8211;, condujo una expedición a las islas Canarias, donde según la <em>Ahnenerbe</em> quedaban los últimos vestigios de la Atlántida, la cual, por supuesto, era también otra de las cunas de la raza maestra aria eso, gracias a las doctrinas teosóficas de  Annie Besant y  C. W.  Leadbeater.</p>
<p>La prensa danesa frustró en 1940 con sus burlas una expedición de otro de los científicos de la <em>Ahnenerbe</em>, un falso doctor  Hermann Ruth, ya que según Himmler esta era otra fuente de la civilización aria, siendo que en realidad esa isla fue colonizada por los vikingos daneses en el siglo XI  y de ahí nunca nadie salió para poblar la actual Alemania.</p>
<p>Más escalofriantes resultaron los experimentos de la <em>Ahnenerbe</em> con restos mortales de judíos asesinados en masa, en especial en el poblado de Simferopol, en Crimea, en donde había una llevada población judía. Lo <em>Ahnenerbe</em> sostenía la idea de que la península soviética de Crimea, al norte del Mar Negro, había sido el hogar de un antiguo reino godo, y por lo tanto germánico, algo que desde luego es falso.</p>
<p>Al final de la guerra, Himmler se suicidó con cianuro, al ser capturado por los soldados estadounidenses. Algunos miembros de la <em>Ahnenerbe</em> fueron juzgados por crímenes de guerra. Wolfram Sievers, quien fungiera como director general de la misma, fue hallado culpable de crímenes contra la humanidad, en Nuremberg,  y ahorcado en 1947. Muchos de los otros supuestos expertos sólo recibieron condenas leves y han muerto de viejos.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<blockquote><p><strong><em>El Plan Maestro</em>, Heather Pringle</strong>, <em>Editorial Debate</em>. Madrid 2007.<br />
<strong><em> Man: Whence, How and Whither</em>.  Besant &amp; Leadbeater</strong>. <em>Teosophical Press</em>, Chicago. 1922.</p></blockquote>
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		<title>El tiempo y sus anomalías</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 19:53:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario Méndez Acosta</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
		<category><![CDATA[fenómenos]]></category>
		<category><![CDATA[parapsicología]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>

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		<description><![CDATA[Algunas especulaciones en torno a la reversibilidad de la flecha del tiempo, en los niveles en que se ponen de manifiesto las extrañas características de la mecánica cuántica, han llevado a algunos investigadores, al margen de la ciencia, a proponer algunas hipótesis en torno a la existencia de ciertos fenómenos paranormales que quedarían explicados, supuestamente, por esa imaginada reversibilidad del tiempo]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify; padding-left: 90px;">En la 87ª reunión anual  de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) –celebrada en junio pasado en San Diego, California, en un simposio técnico de varios días– se analizó el tema “Las fronteras del Tiempo, experimentos y teorías en torno a la causación revertida”. <sup>1</sup></p>
<p>Algunas especulaciones en torno a la reversibilidad de la flecha del tiempo, en los niveles en que se ponen de manifiesto las extrañas características de la mecánica cuántica, han llevado a algunos investigadores, al margen de la ciencia, a proponer algunas hipótesis en torno a la existencia de ciertos fenómenos paranormales que quedarían explicados, supuestamente, por esa imaginada reversibilidad del tiempo.</p>
<p>La causación revertida se refiere a fenómenos en los cuales sus efectos influyen en la causa original o, mejor expresado: cómo es que el futuro puede afectar hechos del presente o del pasado.</p>
<p>El único fenómeno observado en los laboratorios que merece y puede ser explicado con esa hipótesis es el de la afectación simultánea, con una aparente acción instantánea a distancia de partículas subatómicas de origen común, aun cuando se encuentren muy alejadas, <span style="background-color: #ffff80">como se aprecia en los famosos experimentos de Alain Aspect</span>, <span style="background-color: #ffff00">en los que se aprecian cambios simultáneos en el sentido de su polarización,  o bien en el sentido de su giro cuántico en partículas originadas en un mismo lugar pero que se han alejado a gran distancia</span>.</p>
<p>Lo que llama la atención es que en la reunión hubo quien afirmara que la mejor evidencia de la causación revertida se halla en fenómenos como la <em>clarividencia,</em> la <em>psicoquinesis</em> y la <em>visión remota</em>. Al cónclave fueron convocados algunos de los más notorios parapsicólogos del mundo. Pero el primer problema que se aprecia es que los organizadores se refieran a esos fenómenos como algo establecido, siendo que está pendiente la misma demostración de su existencia.</p>
<p>Es claro que tales fenómenos no son algo cotidiano, como –contradictoriamente– se aparenta en varios círculos sensacionalistas, pues no se aplican regularmente en la práctica humana. Si alguien tiene que ser convocado, se le envía un telegrama, una llamada telefónica o un correo electrónico y de ninguna manera se le hace llegar un mensaje telepático. La telequinesis no se usa para manipulaciones delicadas en la industria, y la existencia de loterías y de los casinos demuestra que la precognición y la clarividencia no inciden de manera significativa en nuestro medio; de ser así, esos negocios no serían fuente de grandes ganancias para quienes los organizan.</p>
<p>Nada de cuestionable hay en que se lleve a cabo una reunión de parapsicólogos, pero sí que ésta se disfrace de reunión científica, teniendo como centro el estudio de los efectos temporales del fenómeno cuántico. Por cierto, también se omitió advertir que los fenómenos mencionados en realidad no requieren lógicamente (no, al menos; todos ellos) de la dichosa causación revertida. Tal vez sólo la precognición y la clarividencia –de existir, en verdad– necesiten de una explicación en la cual la información del futuro viaje hacia al pasado; pero la psicoquinesis, que es la capacidad de mover objetos con la mente, de ninguna manera la necesita. La telepatía también parece ajustarse al transcurso ordinario del tiempo, excepto en los casos en que se postula la posibilidad de una comunicación instantánea entre dos cerebros alejados, algo que desde luego jamás se ha podido documentar.</p>
<p>La visión remota, de existir, requiere que una extensión del individuo pueda tener acceso a información situada en lugares lejanos o inaccesibles, pero no necesita información del futuro.<br />
Un cierto Roger Nelson informó que conduce el llamado &#8220;Proyecto de Conciencia Global&#8221;<sup>3</sup>), con el que ha establecido una red mundial de generadores de números aleatorios. Según Roger Nelson, sus generadores de números al azar mostraron un cierto grado de no-aleatoriedad en sus resultados obtenidos unas cuatro horas antes de los ataques de septiembre 11 de 2001, como si la conciencia global del planeta se mostrara conmovida con lo que iba a ocurrir.</p>
<p>Desde luego, ello muestra un enorme grado de provincialismo, al suponer que la humanidad entera está al pendiente de lo que les ocurra a los estadounidenses. Es muy revelador así que un resultado similar no se registró en sus generadores en el caso del gran tsunami de 2004. El caso es que esta red de ninguna manera permite hacer algún tipo de predicción de desastres globales.</p>
<p>La confusión esencial que afecta a quienes imaginan que es posible aprovechar tecnológicamente los fenómenos cuánticos mas extraños, y especialmente el aparente efecto retrotemporal apreciable en algunas partículas subatómicas, reside en que les parece lógico extrapolar este fenómeno a grandes cantidades de partículas integradas en los átomos de objetos macroscópicos de materia sólida, o bien refiriéndose a actividad cerebral de las personas, traducida a pensamientos u otros fenómenos mentales, que desde luego involucran la acción coordinada de numerosísimas partículas subatómicas, las cuales se tendrían que sujetar simultáneamente al mismo estímulo cuántico o fenómeno que lo desate.</p>
<p>Lo cierto es que no apreciamos en el mundo macroscópico ninguno de esos fenómenos porque no existe manera de hacer coherentes las reacciones cuánticas de billones de partículas. Quienes preponen estas explicaciones no han sido capaces de sugerir cómo se lograría esa coherencia que nos permitiría comportarnos a los seres vivos enteros como una sola partícula cuántica regida por el azar.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<blockquote><p>1.	“Time Flies Like an Arrow, but Fruit Flies Like Bilked Bananas”. Robert Sheaffer, Skeptical Inquirer Vol. 30, N0 5. Sep-Oct 2006.<br />
2.	Where Does the Weirdness Go? David Lindley. Basic Books NY. 1996.<br />
3.	Global Consciousness Project. http://noosphere.princeton.edu/</p></blockquote>
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		<title>El árbol de la vida</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 19:39:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lalo Márquez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Escepticismo]]></category>
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		<description><![CDATA[Sólo conocemos un sitio en el universo en donde haya surgido la vida. Es sólo un caso, pero de él tenemos que deducir todo lo conocible sobre la vida en el cosmos. Pero este hecho, ha hecho surgir un prejuicio que nos impide concebir adecuadamente cómo sería la vida que pudiera evolucionar en cualquier otro mundo habitable]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Sólo conocemos un sitio en el universo en donde haya surgido la vida. Es sólo un caso, pero de él tenemos que deducir todo lo conocible sobre la vida en el cosmos. Pero este hecho, ha hecho surgir un prejuicio que nos impide concebir adecuadamente cómo sería la vida que pudiera evolucionar en cualquier otro mundo habitable. Eso lo podemos apreciar en las imágenes de la ciencia ficción, o las de los cultos ovni, sobre la apariencia que podrían tener los seres extraterrestres inteligentes, casi todos ellos dotados de un aspecto básicamente humanoide y con características muy esperables, como el ser vertebrados, mamíferos o, en el mejor de los casos, con rasgos de reptil o de insecto.</p>
<p>Es necesario tomar en cuenta ante todo que nuestra apariencia, tamaño y funcionamiento biológico son el resultado de cientos de millones de años de evolución, en donde han incidido, de manera decisiva, varios accidentes tanto climáticos como cósmicos, geológicos y desde luego biológicos, que alteraron o desviaron una tendencia de desarrollo ya muy bien encarrilada.</p>
<p>Tal vez el primer accidente o punto de decisión fue adoptar la química del carbono como base de la aparición de la vida en el planeta. Aunque ello es improbable en la Tierra, la vida con base en la química del silicio no lo es tanto en otros planetas rocosos, más cálidos y masivos.</p>
<p>Pero si consideramos a la química del carbono como la más probable e eficiente para la formación de la vida, el siguiente punto de decisión evolutiva fue la formación de un material genético capaz de conducir y procesar la información bioquímica a lo largo del tiempo. Sin duda, el ADN, o sea el ácido desoxirribonucleico, se impuso en la Tierra sobre otras opciones rivales en un proceso de selección natural que eliminó a otros mecanismos químicos rivales. Sus características geométricas de doble espiral, y su integración con moléculas diversas ensamblables, no son las únicas viables, y sería una increíble coincidencia que una fauna extraterrestre contase con un material genético compatible con el terrícola. Otro punto definitorio fue el de la formación de las células eucarióticas, creadas gracias a la integración simbiótica de varios seres unicelulares preexistentes muy sencillos en el interior de una membrana, donde asumieron varias funciones metabólicas convirtiéndose ahí en los llamados organelos.</p>
<p>La vida en la Tierra dio el gran paso hacia el logro de seres macroscópicos con el agrupamiento de varias células en colonias, con algún tipo de especialización de funciones de sus miembros, lo que dio lugar a los seres multicelulares. Pero el logro de seres de gran tamaño podía haberse alcanzado con la evolución de grandes células vivientes macroscópicas con gran número de organelos, sumergidos en un protoplasma más viscoso y una membrana más resistente.</p>
<p>El siguiente paso evolutivo hacia la aparición del ser humano, y que distingue a la vida en la Tierra de otras posibles, fue la generalización de la simetría bilateral, dejando a un lado otras opciones, como la radial, la cual poseen las estrellas de mar así como otros equinodermos y celenterados.</p>
<p>Vino después otra adaptación notable, que permitió la aparición de seres vivos viables de buen diseño y de una dimensión arbitrariamente grande. Se trata de la segmentación (como la que vemos con mucha claridad en los ciempiés), la que permite unir módulos similares especializados algunos en una función distinta. En los vertebrados es en la espina dorsal –y en la cola&#8211; donde podemos apreciar el efecto de esta adaptación en nuestra apariencia.</p>
<p>La siguiente gran adaptación fue el surgimiento de un endoesqueleto óseo, en los propios vertebrados; una variante muy eficaz para alcanzar un gran tamaño, aunque finalmente algo no indispensable en esta finalidad evolutiva.</p>
<p>Ese aspecto humanoide que compartimos con muchos extraterrestres imaginarios, es el resultado de nuestra evolución como seres arbóreos, y posteriormente por haber adoptado la opción de columpiarse con los brazos de las ramas de los árboles, como ocurre con los antropoides, los que perdieron por ello la cola.</p>
<p>Tenemos un rostro con ojos que ve hacia el frente con visión estereoscópica  porque nuestros antepasados, que vivían en los árboles, necesitaban apreciar a qué distancia se encuentra la rama a la que se quiere saltar.</p>
<p>Los típicos extraterrestres humanoides “grises”, favoritos de los ovniólogos, tuvieron que haber evolucionado en un medio similar y eso francamente resultaría ser mucha coincidencia.</p>
<p>Pero sabiendo todo lo anterior, es posible especular de manera civilizada sobre cómo pudieran ser formas de vida inteligentes, y hasta de capacidades tecnológicas en los diversos rincones del cosmos, perdiéndose así ese rasgo de inefabilidad que tiende a poseer todo intento de describir a una forma de vida evolucionada en otro planeta.</p>
<p>Seres unicelulares gigantescos, a manera de amibas con cerebro y capacidad de manipulación, pueden ser los amos en planetas de gran humedad.</p>
<p>Colonias de seres multicelulares &#8211;como las hormigas&#8211;, integrados todos más estrechamente, y comunicados con una especie de sistema nervioso de secreciones químicas, podrían elaborar y manipular objetos de gran tamaño.</p>
<p>Todos los senderos no recorridos por la evolución en el árbol de la vida en la Tierra pueden así llevar a la formación de especies inteligentes y tecnológicamente dotadas, de aspecto inimaginable para nosotros.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;"><em>Evry Schatzman</em>. <strong>Los Niños de Urania. <em>Bibiloteca Científica Salvat</em></strong>. Barcelona, 1986.<br />
<em> S. Shklovskii ,Carl Sagan</em>, <strong>Intelligent Life in the Universe. <em>Holden Day</em></strong>, San Francisco 1976.<br />
<em> Peter Ulmschneider</em>, Intelligent Life in the Universe: Principles and Requirements Behind Its Emergence (Advances in Astrobiology and Biogeophysics), <strong><em>Springer</em></strong>. Berlin, 2006</p>
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		<title>Los Mártires del Creacionismo</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 19:16:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario Méndez Acosta</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Quienes por razones religiosas se oponen en Estados Unidos a la teoría de la evolución no han vacilado en presentar a las instituciones científicas que se defienden de este asedio ideológico como represores y enemigos de la libertad de cátedra y de pensamiento]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Quienes por razones religiosas se oponen en Estados Unidos a la teoría de la evolución no han vacilado en presentar a las instituciones científicas que se defienden de este asedio ideológico como represores y enemigos de la libertad de cátedra y de pensamiento.</p>
<p>Ben Stein, un actor humorista y abogado ultraconservador estadounidense, recientemente ha realizado una obra cinematográfica titulada <em>Expelled: No Intelligence Allowed</em>, (Expulsado: no se admite la inteligencia), dirigida por Nathan Frankowsky, presenta a los intentos fallidos de algunos proponentes de l llamado “Diseño Inteligente” de  impartir esta doctrina en diversas universidades e institutos científicos y en especial en el Smithsonian Institution situado en Washington. Se centra sobre todo en el caso de Richard Sternberg protagonista de varios encendidos debates en esa institución.</p>
<p>Sternberg, como editor de la revista Proceedings of the Biological Society of Washington, una publicación con revisión por parte expertos obligada del material  a publicar publicó por intervención de Sternberg y saltándose la obligación de obtener dicha revisión un artículo de Stephen C Meyer 1) proponiendo la validez del diseño inteligente. Se afirma ahí que existen varios fenómenos biológicos complejos cuya ocurrencia no puede ser explicada sin acudir a la explicación de que una inteligencia superior o divina intervino directa y milagrosamente en algún momento de la formación de algunas especies. El artículo se centra en la afirmación de que sólo la intervención divina pudo haber causado el florecimiento de la diversidad de especies que se dio durante la llamada “Explosión del Cámbrico” era geológica en la que surgieron los principales órdenes biológicos</p>
<p>Se ha demostrado que algunos de los fenómenos propuestos por Meyer como supuesto ejemplo sí tienen una explicación conforme a la selección natural darwiniana y que no sólo no es necesario acudir a la explicación creacionista sino que esta resulta contraria a los hechos documentados.</p>
<p>Según el escritor científico Dan Whipple 2), la cinta <strong>Expulsado</strong> incluye un conjunto de falsedades, ejemplos de irracionalidad y sobre todo, intentos de explotar el miedo a la censura y a la represión intelectual como formas de autoritarismo de la comunidad cien tífica. La cinta se cuida de no explicar que cosa es el “diseño inteligente” pero sí acusa al darwinismo  de haber sido causante del surgimiento del comunismo, del muro de Berlín, del fascismo, del holocausto, del ateísmo y hasta del control natal –al que desde luego se oponen los autores de la cinta. Lo absurdo resulta ser que el diseño inteligente  sí acepta la selección natural darwiniana como el mecanismo principal del proceso evolutivo, sólo agrega que, en algunos contados casos, Dios interviene para facilitar las cosas</p>
<p>Las afirmaciones que se hacen en <strong>Expulsado</strong> son falsas. Sternberg nunca trabajó para el Smithsonian, así que esta institución nunca pudo amenazar su empleo en la misma. El es un profesor visitante, con derechos de investigación y una oficina, privilegios que mantiene hasta la fecha. Ello no quiere decir que Sternberg no haya sido criticado por sus pares.  Lo fue y con dureza. y hasta fue ridiculizado por otros científicos, pero la discusión dura y enconada es parte del mundo de la ciencia, ya sea que se trate del diseño inteligente o de la teoría de cuerdas o de las migraciones de los antílopes. La libertad de expresión protege el derecho de las personas de decir lo que quieran, pero no las protege de la crítica más severa y desde luego no le abre las pertas a la cátedra a personas no calificadas.  La intención propagandista del la cinta se hace evidente al presentar algunas escenas en las que a Ben Stein se le niega la admisión a los pisos superiores del Smithsonian por un guarda de seguridad, que desde luego nada sabe del asunto.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<blockquote><p>1) Stephen C. Meyer. <em>The origin of biological information and the higher taxonomic categories</em>,<br />
Proceedings of the Biological Society of Washington. May 18, 2007<br />
2) Dan Whipple, <em>Expelling All Reason </em><a href="http://www.csicop.org/specialarticles/expellingallreason.html#autho" target="_blank">http://www.csicop.org/specialarticles/expellingallreason.html#autho</a>r<br />
3) Ed Brayton <em>Creating a Martyr: The Sternberg Saga Continues </em><a href="http://www.scienceblogs.com/dispatches/2006/12/creating_a_martyr_the_sternber.php" target="_blank">www.scienceblogs.com/dispatches/2006/12/creating_a_martyr_the_sternber.php</a>)<br />
Sitios en la red de la cinta <em>Expelled</em> (<a href="http://www.getexpelled.com" target="_blank">www.getexpelled.com</a> y <a href="http://www.expelledthemovie.com" target="_blank">www.expelledthemovie.com</a>)</p></blockquote>
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		<title>Apocalipsis 2012</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 19:06:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario Méndez Acosta</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Una de las obsesiones de la civilización occidental ha sido ese persistente temor a la destrucción del universo o, por lo menos, del mundo en que vivimos. Existe hoy un sector de la opinión pública al cual estas propuestas resultan fascinantes sin importar la inexistencia de evidencias de que ese apocalíptico evento en verdad ocurra.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify; padding-left: 90px;">Una de las obsesiones de la civilización occidental ha sido ese persistente temor a la destrucción del universo o, por lo menos, del mundo en que vivimos. Existe hoy un sector de la opinión pública al cual estas propuestas resultan fascinantes sin importar la inexistencia de evidencias de que ese apocalíptico evento en verdad ocurra.</p>
<p>En este momento circula una nueva leyenda en torno a la inminencia del fin de los tiempos que beneficia a varios profetas del desastre, justo como ocurrió en 1999, con los temores del llamado Y2K, el cual incluía un hipotético caos global al inicio del año 2000, causado por una imperfecta datación en los calendarios de las computadoras.<br />
Esta vez se asevera que el final, o sea el Armagedón, ocurrirá el día 12 de diciembre de 2012, es decir el 12/12/12. Esto implica otorgarle un carácter cabalístico y trascendente a algo tan arbitrario como es el calendario gregoriano, y tan imperfecto como es el recuento de años transcurridos desde el inicio de la era común o cristiana, el cual tiene un error de al menos cuatro años en su inicio, ya que se sabe bien que Herodes el Grande, protagonista fundamental de lo ocurrido al nacer Cristo, murió en el año 4 a C.<br />
A los autores anglosajones les agrada denominar al fin del mundo con el vocablo Armagedón, en recuerdo de una batalla bíblica histórica. Sin embargo, Armagedón es un término bíblico que sólo aparece en una ocasión en los más de 7,000 versículos de la Biblia (en el libro del Apocalipsis, capítulo 16, versículo 16). Por ello es que se usa como sinónimo de apocalipsis, o desastre fatal y terrible. Con él se alude, en varias religiones y culturas, al fin del mundo o al fin del tiempo mediant múltiples e catástrofes.<br />
Pero la situación se complica con la inclusión en esta trama de las llamadas Profecías de los mayas, las que según Adrian Gilbert –el principal promotor internacional de este actual rumor– señalan que el fin de los tiempos ocurrirá, ya sea en ese día del mes de diciembre de 2012 o bien el día 21. Para hacer esta afirmación, el autor se basa en la idea de que la llamada cuenta larga del calendario usado por la civilización maya del antiguo imperio abarca un ciclo de 5125 años solares de trece ciclos, mismo que concluiría en el año 2012 de nuestra era, pero en ninguna inscripción maya se afirma que ello implique el fin catastrófico del mundo, sino sólo el fin de un ciclo y la reanudación de otro ciclo similar.<br />
Quienes afirman que las profecías mayas tienen alguna vigencia no pueden demostrar la existencia de algún intento de este pueblo por profetizar eventos ubicados en un futuro tan lejano para ellos como sería este apocalípsis planetario. En cambio, los mayas se preocupaban, sobre todo, por evitar los cataclismos cósmicos inmediatos derivados de la terminación de sus siglos. Les interesaba también llevar una cuenta detallada de los años para poder ubicar las genealogías de sus monarcas, al igual que usar las cuentas de años con fines rituales, con los cuales cumplir los complicados requerimientos de sacrificios de sus cosmovisiones religiosas.<br />
Como una de las civilizaciones más avanzadas de su época, los mayas se daban cuenta de que no funcionaba el pronosticar eventos naturales o históricos del mundo real y, desde luego, no lograron profetizar ni prever su propia e inminente decadencia, así como la caída de su imperio a partir del siglo XVIII de nuestra era. Mucho menos se puede identificar, en esas supuestas profecías mayas, un acontecimiento tan traumático y devastador como la conquista española, ocurrida a partir de 1521.<br />
Por otro lado, en realidad no hay evidencia alguna que demuestre la posibilidad  de destrucción de la Tierra en un plazo previsible. Lleva cerca de 5 mil millones de años de existencia sin incidentes graves. La vida en el planeta tiene unos 4 mil millones de años de antigüedad y sólo se ha visto relativamente amenazada por la caída de asteroides o el impacto periódico de cometas, que nunca han logrado acabar con el mundo natural. El Sol, por su parte, es mucho más estable y no es del tipo de estrellas que podrían estallar en una nova o una supernova.<br />
Nada hay en este momento, en lo que se puede observar del sistema solar desde la Tierra, que implique una amenaza grave y tampoco existen condiciones geológicas o climáticas que  permitan prever algún tipo de desastre global del día de hoy al año 2012, por lo que convendría no hacer caso a los negociantes del alarmismo cósmico.</p>
<p><strong>Referencias:</strong></p>
<blockquote><p>Adrian Gilbert, Armagedón 2012. Editorial Diana. México 2008.<br />
Francisco Barriga Puente. Tsik, principios de numerología maya.<br />
INAH-INALI, México, 2007</p></blockquote>
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		<title>La Ciencia y sus Rivales</title>
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		<pubDate>Sat, 17 Feb 2007 13:26:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mario Méndez Acosta</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[biologia]]></category>
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		<description><![CDATA[Se ha mantenido, a lo largo del último decenio, un debate muy enconado sobre la viabilidad del consumo del maíz transgénico en México. Ambos bandos tienen razones aparentemente muy validas para sostener sus asertos y temores, por lo que es necesario llegar a una solución de consenso.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h3>El maíz transgénico</h3>
<p><strong>Por Mario Méndez Acosta</strong></p>
<p>Se ha mantenido, a lo largo del último decenio, un debate muy enconado sobre la viabilidad del consumo del maíz transgénico en México. Ambos bandos tienen razones aparentemente muy validas para sostener sus asertos y temores, por lo que es necesario llegar a una solución de consenso.</p>
<p>Hoy con una crisis mercantil de este cereal en puerta, vemos que se acusa al maíz transgénico de ser portador de sustancias tóxicas para el cuerpo humano y se señala que ocasiona daños como alergias. Aunque No hay empero estudios controlados que demuestren esto.</p>
<p>La agricultura es a no dudarlo una de las actividades del ser humano que tienen mayor impacto sobre el medio ambiente y desde luego la biodiversidad de la vida en la Tierra. Su más grave efecto ha sido el reemplazo de la diversidad vegetal por el cultivo de algunas especies vegetales en una zona determinada. A ello se agrega está el uso de pesticidas, herbicidas y fertilizantes, los que a veces tiene un efecto devastador en la flora y la fauna originales.</p>
<p>No obstante no hay duda de que las labores agrícolas, así como muchas otras actividades de nuestra especie, resultan indispensables para satisfacer la creciente demanda de insumos de la población del planeta. En el presente ya existe alguna conciencia de que hay que limitar evitar al máximo los efectos nocivos para el medio ambiente y la diversidad biológica. En el caso de la agricultura se hace deseable la reducción del uso de agroquímicos que dañan al medio ambiente  así como lograr la producción de variedades vegetales con mayor productividad para disminuir la necesidad de abrir nuevas zonas de cultivo.</p>
<p><strong>Paradójicamente, la solución a estas dos exigencias la da, sobre todo, la tecnología transgénica</strong></p>
<p>Como señala el biólogo mexicano del CINVESTAV (Irapuato), Luis Herrera Estrella, el uso de plantas &#8211;vegetales&#8211; transgénicos tal vez sea la respuesta de mayor potencial y la que más controversias ha causado. El enorme potencial de las plantas transgénicas para aumentar la productividad, bajar los costos de producción y reducir del uso de agroquímicos, ha sido claramente documentada en los casos de las plantas transgénicas resistentes a insectos, a virus y herbicidas. Estas características, en conjunto representaron en 1998 un beneficio adicional a los agricultores todo el mundo de y más de 800 millones de dólares, una reducción del uso de herbicidas de 10 a 40 por ciento y de 40 a 100 por ciento en insecticidas en las áreas que usaron plantas transgénicas resistentes a herbicidas e insectos, respectivamente, y un incremento promedio en la producción de maíz, soya y algodón de más del 4 por ciento por hectárea.</p>
<p>Existen nuevos desarrollos científicos que permiten prever el desarrollo de plantas que requieran menos fertilizantes para crecer o que pueden ayudar a limpiar sitios contaminados por metales pesados y, por lo tanto, pueden tener un enorme significado para la conservación del medio ambiente y la biodiversidad.</p>
<p>No obstante, los claros beneficios económicos que representa para el medio ambiente el uso de las variedades transgénicas, amplios sectores de la sociedad, sobre todo en países en desarrollo, han manifestado su preocupación por los posibles efectos negativos que podría tener el uso de las plantas transgénicas para el ambiente, llegándose a afirmar que dañan y envenenan los suelos y enferman a las personas.</p>
<p>La principal preocupación de estos grupos es el efecto que pueda tener la transferencia de los genes extraños a especies silvestres o a malezas. No obstante, es importante puntualizar que  ya existe la tecnología necesaria para evitar que dicha transferencia de genes ocurra y además, que en diversos laboratorios del mundo se están desarrollando más tecnologías para eliminar la necesidad de usar genes necesarios, pero poco deseables, para la producción de plantas transgénicas como son los genes que confieren resistencia a antibióticos.  Ha sido el biólogo mexicano Juan Pablo Ricardo Martínez Soriano quien ha demostrado que no hay tal contaminación.1)</p>
<p>En México en este sentido ha destacado también la labor del doctor Luis Herrera Estrella  cuyas investigaciones son reconocidas en el ámbito internacional, no sólo por ser pionero en el establecimiento de la ingeniería genética como una herramienta indispensable para el estudio de la biología vegetal, sino que su trabajo se ha convertido en una referencia obligada para todo aquel que entiende que la biotecnología agrícola es una piedra angular para el desarrollo futuro de los países con economías emergentes.</p>
<p>Es contundente Herrera al señalar que:&#8221;Es curioso que Greenpeace y toda la gente que ataca a la ingeniería genética de manera violenta, porque afirman que estamos haciendo cosas espantosas que sólo sirven para enriquecer más a las empresas multinacionales que dominan el mercado mundial agrícola, no se den cuenta del enorme potencial que la ingeniería genética tiene para favorecer a los agricultores pobres que siembran sus cultivos en suelos marginales y de resolver problemas ecológicos de gran importancia&#8221;.2)<br />
Ciertamente, es necesario limitar las prácticas abusivas de las empresas agroquímicas transnacionales, que acaparan patentes y variedades de semillas controladas más allá de la bioética. Pero para ello no sirve condenara la ciencia agronómica mexicana.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<blockquote><p>1) Juan Pablo Ricardo Martínez Soriano. “Transgenic Maize in Mexico: No Need for Concern.&#8221; Science. Volume 287, Number 5457 p. 1399 February 25, 2000.</p>
<p>2) Revista Teorema Ambiental Domingo 01 de febrero de 2004. Núm. 44<br />
Alimentos genéticamente modificados mitos y realidades. Luis Herrera Estrella</p></blockquote>
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		<title>Sobre Genes, Memes, Religión y Política</title>
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		<pubDate>Fri, 16 Feb 2007 20:23:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lalo Márquez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[conflicto]]></category>
		<category><![CDATA[creencia]]></category>
		<category><![CDATA[instinto]]></category>
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		<description><![CDATA[El permanente conflicto entre  los instintos y la razón Por Patricia Barba Avila Introducción Hace poco,  mientras continuaba con la traducción del interesante libro The Defense Speaks for History and the Future: Opening Defense Statement at The Hague by President of Yugoslavia Slobodan Milosevic,* una serie de reflexiones acudieron a mi mente, no sólo en [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<h3>El permanente conflicto entre  los instintos y la razón</h3>
<p><strong>Por Patricia Barba Avila</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Introducción</strong></span></p>
<p>Hace poco,  mientras continuaba con la traducción del interesante libro <em>The Defense Speaks for History and the Future: Opening Defense Statement at The Hague by President of Yugoslavia Slobodan Milosevic</em>,* una serie de reflexiones acudieron a mi mente, no sólo en relación con el tema mismo del libro, sino sobre las varias circunstancias y factores que han dado pie tanto al caso en cuestión como a otras miles de situaciones en las que la interacción humana ha mostrado todas sus facetas.</p>
<p>Es importante puntualizar que lo que me impulsó a plasmar mis pensamientos en el “cerebro” de mi PC, fue mi permanente interés en entender el por qué de nuestras reacciones y conductas en diferentes circunstancias, dada la preocupante tendencia que podemos advertir en varios países en lo que respecta al deterioro socioeconómico de las sociedades en el mundo y la dificultad de <strong>concretar medidas y estrategias</strong> que conduzcan a la consecución de una convivencia social más armónica y progresista.</p>
<p>He llegado a la conclusión de que <em>mientras no comprendamos nuestra esencia como especie humana y, por ende, la génesis de nuestras reacciones y conductas, nos veremos imposibilitados a consolidar organizaciones que puedan generar acciones eficaces para lograr un verdadero cambio que nos lleve a la democracia y a la justicia social</em>.</p>
<p>Asimismo, aclaro que al compartir con [potenciales] lectores estas reflexiones, la intención no es en absoluto, demostrar que tengo razón ni, mucho menos convencer a nadie.  Lo que me impulsa a escribir este ensayo es el generar una especie de debate epistolar-cibernético del cual puedan emerger distintos puntos de vista –posiblemente más lógicos e inteligentes—sobre temas que considero de gran relevancia para las sociedades en el mundo.</p>
<p>Ciertamente, mucho del [frecuentemente errático] comportamiento humano puede comprenderse mejor gracias a la lectura de varios libros y ensayos de autores tan distinguidos como el inolvidable humanista y científico Carl Sagan &#8211;famoso y admirado por su talento para facilitar la comprensión de complejidades científicas a los legos y neófitos &#8211;, como podemos apreciar en sus obras <em>Shadows of Forgotten Ancestors</em><sup>1</sup> (<em>Vestigios de Ancestros Olvidados</em>), <em>The Dragons of Eden</em><sup>2</sup> (<em>Los Dragones del Edén</em>), <em>The Demon-Haunted World</em><sup>3</sup> (<em>El Mundo y sus Demonios</em>). Igualmente ilustrativas son las obras de otros brillantes popularizadores de la ciencia como el biólogo evolucionista Richard Dawkins y sus espléndidos libros <em>The Selfish Gene</em><sup>4</sup> (<em>El gen egoísta</em>) y <em>Unweaving the Rainbow</em><sup>5</sup> (<em>Descrifrando el arcoiris</em>), junto con la deslumbrante obra de Jared Diamond, <em>Guns, Germs, and Steel</em><sup>6</sup> (<em>Arcabuces, Gérmenes y Acero</em>), y la no menos espléndida <em>E=mc2: Biography of the World’s Most Famous Equation</em><sup>7</sup> (<em>E=mc2: Biografía de la Ecuación más Famosa del Mundo</em>) del gran periodista de ciencias David Bodanis, entre muchos otros.</p>
<h6>*&#8221;<em>Habla la Defensa para la Historia y el Futuro</em>”: Discurso con el que el Presidente Slobodan Milosevic inició su defensa ante el Tribunal contra crímenes en Yugoslavia.</h6>
<p>En las páginas siguientes me ocuparé de compartir con ustedes algunas de esas tantas reflexiones que me surgieron mientras traducía la autodefensa del recientemente fallecido [¿asesinado?] y otrora Presidente del territorio que solíamos llamar Yugoslavia, Slobodan Milosevic.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Los genes VS los memes</strong></span></p>
<p>Tengo entendido que fue Richard Dawkins<sup>8</sup> el que acuñó el término “<em>meme</em>” para referirse a la unidad evolutiva del proceso mental  humano [espero no estar equivocada en mi interpretación del “meme”, porque, al traducir, el lenguaje suele jugar ocasionalmente con nuestro intelecto].  Aparentemente, Dawkins acuñó este término para definir el  equivalente mental del gen en lo que vendría a ser la constante lucha que tiene lugar en la mente, entre la compleja vastedad  de pensamientos, de los cuales los más persistentes son los que prevalecen, desbancando a otros que compiten contra ellos…<em>diríamos que aquí también tiene lugar un proceso de selección natural [ “la ley del [meme] más fuerte”]</em> en el proceso evolutivo de la espiritualidad/intelectualidad.</p>
<p>Se ha teorizado mucho sobre el importante papel de nuestros genes en el largo y azaroso camino que los seres vivos han tenido que recorrer para dar lugar a las especies que actualmente existimos en el planeta.  En el muy particular caso de nosotros &#8211;los primates que evolucionamos en especie humana&#8211; los genes, que solían contener toda la memoria indispensable para  desenvolvernos y continuar ganando la batalla contra las agresiones del medio ambiente, se vieron finalmente enfrentados con el hecho de que el entorno cambiaba mucho más violenta y aceleradamente que la capacidad de adaptación (evolución) de las hasta entonces existentes entidades generadas por ellos para perpetuarse.</p>
<p>Aparentemente, tal circunstancia forzó a los genes a “diseñar”<sup>9</sup> sistemas y órganos más eficientes y con mayor capacidad de memoria que hiciera aún más viable la tarea de continuar existiendo en medio de condiciones ambientales duras y agresivas. Y entre los maravillosos y complicados sistemas que fueron diseñando a lo largo de milenios, hay uno que se distingue por ser el encargado de controlar a todos los demás órganos que conforman el cuerpo humano (y el de otros primates): la sofisticada “computadora” llamada cerebro, que con toda su complejidad y elegancia, todo parece indicar que todavía no concluye su proceso evolutivo, pues de lo contrario, no estarían nuestras sociedades inmersas en innumerables y sangrientos conflictos.</p>
<p>Lo anterior podría inferirse a partir del análisis de los hallazgos científicos que sugieren que los instintos de agresividad y territorialidad –derivados de uno más básico, <strong>el miedo</strong>&#8211; no han sido sino estrategias elementales de sobrevivencia <em>impresas</em> en los propios genes y empleadas por nuestros ancestros para subsistir en un entorno sumamente demandante. Sin embargo, analizando en nuestros días el papel de dichos instintos en las actividades humanas, no se puede soslayar las resultantes derivadas de su combinación con la actividad de la corteza, el componente cerebral más reciente y sofisticado, que ha jugado un rol fundamental en la génesis de los <em>memes</em> que en el devenir humano, han venido conformando la cultura de cada tribu o conglomerado social –entendiendo por cultura, la conjunción de credos, tradiciones y códigos conductuales adoptados por cada sociedad.</p>
<p>Enfocando lo anterior al análisis del <strong>miedo</strong> instintivo –<strong>a la pérdida de estatus económico, poder, fama,</strong> etc.&#8211;  que a su vez genera  ambición exacerbada de dinero/poder, conjuntamente con una no menos extrema agresividad que deviene en violencia incontrolada, podríamos decir que los instintos (<strong>miedo = territorialidad-agresividad</strong>) que en tiempos remotos sirvieron para la perpetuación de la especie, han llegado a ser con el paso del tiempo y la creciente sofisticación del cerebro humano, compulsiones causantes de conflictos sangrientos y devastadores entre los diferentes grupos sociales que han habitado y actualmente habitan la Tierra.</p>
<p>De todo lo anterior se puede inferir una muy estrecha relación entre nuestra estructura genética/neurobiológica y la conducta resultante de las proclividades intrínsecas en cada ser humano al interactuar con su medio ambiente, que, como arriba se menciona, han dado como resultado una amplia variedad de códigos de comportamiento, i.e. credos político-religiosos, expresiones artísticas, tradiciones, etc.</p>
<p>Con todo lo arriba mencionado, la intención de este breve ensayo es establecer clara y sucintamente  que nuestro temperamento, espiritualidad e intelectualidad –entendiendo por espíritu/intelecto, toda la gama de sentimientos, percepciones, memorias, sensaciones y reacciones generadas por nuestro cerebro&#8211;  están por una parte, influenciadas y determinadas por nuestra propia infraestructura genética/neurobiológica, y por la otra, por nuestras experiencias.</p>
<p>Lo anterior también vendría a evidenciar el estrechísimo y multidisciplinario vínculo que advertimos en la historia evolutiva,  entre ciencias como la física, la química, la biología, la genética, la neurobiología, la psiquiatría, la sociología, la economía política (nombradas en su orden aproximado de aparición en el entorno social).  Para ponerlo en términos más ilustrativos, partiré de la génesis de los seres vivos y su evolución hasta nuestros días:</p>
<p>a) <strong>Física-Química:</strong> estudio de la generación de las sustancias básicas que dieron origen a los precursores de los seres más primitivos, en virtud de la fusión en el núcleo de nuestro sol, del hidrógeno en helio, del helio en carbono, y así sucesivamente en elementos más pesados y complejos como el silicio, el oxígeno, el nitrógeno, amén de la restante multiplicidad de sustancias químicas que fueron surgiendo en ese candente horno estelar gracias a la constante acción de la sorprendente ecuación E=mc2.</p>
<p>b) <strong>Biología Evolutiva:</strong> estudio de la constante transformación de los seres primitivos en entidades cada vez más complejas: agrupamiento de moléculas para formar células –en cuyo núcleo quedó protegido el  ADN—y a partir del agrupamiento celular, la constitución de los tejidos, órganos y sistemas cada vez más sofisticados que conforman el organismo humano (y el de otros primates y mamíferos).</p>
<p>c) <strong>Genética- Neurología- Psiquiatría- Sociología &#8211; Economía Política &#8211; Geopolítica:</strong> estudio de la adquisición de una creciente sofisticación en la estructura del cerebro, en virtud del fundamental instinto de perpetuación <em>codificado en nuestros genes</em>, hasta llegar a las complejas sociedades humanas con la cada vez más compleja interacción entre sus  grupos étnicos y los distintos códigos de conducta social y política que han generado.</p>
<p>De manera que los que parecerían tópicos completamente ajenos entre sí, no lo son en absoluto sino que su indiscutible relación se establece después de analizar profundamente todos los factores que han jugado un papel preponderante en nuestra interacción con el medio ambiente y los demás seres vivos (i.e., reacciones o respuestas ante cualquier estímulo, ya sea físico, material o intelectual con el que nuestra mente y cuerpo entran en contacto).</p>
<p>Asimismo, siendo el cerebro el encargado de enviar las órdenes e instrucciones a los diferentes sistemas y órganos de nuestro cuerpo, su función se torna aún más compleja cuando se trata de registrar, interpretar o decodificar cualquier información endógena o exógena que ingresa en él a través de los sentidos, para posteriormente preparar una reacción o respuesta, es decir, lo que comúnmente conocemos como el <em>temperamento</em> de cada individuo.</p>
<p><strong>Temperamento e información externa: formación del carácter y sistema de creencias.</strong></p>
<p>Sabemos que el carácter de una persona suele definirse como la combinación de su temperamento (forma innata de reaccionar) y la información que recibe de su medio ambiente (familia, conocidos, maestros, etc). Empezaré aquí con la unidad social más básica: la familia y lo que ocurre dentro ella.  Con respecto a la interacción social, no sólo observamos una amplia diversidad de razas con sus propias idiosincrasias, credos y costumbres, sino que cada familia dentro de cada pueblo, registra diversas formas de pensar de sus miembros derivada de su muy particular procesamiento o asimilación de las experiencias que vive en el seno de su círculo familiar y entorno inmediato.  Es decir, la amplia gama de percepciones, interpretaciones, puntos de vista que se van formando en nuestra mente son el producto de nuestra muy subjetiva forma de interpretar lo que escuchamos, vemos y, por ende, aprendemos de nuestros padres, hermanos, maestros, amigos, conocidos, etc.</p>
<p><strong>Religión y Política:  Tabúes que no deberían serlo</strong></p>
<p>Con más frecuencia de la deseable, hemos escuchado que “de religión y política es mejor no hablar”, pues esto genera conflicto y una interrupción en el diálogo. Sin embargo, desde mi punto de vista, ambos son temas de absoluta importancia para todo ser humano, no sólo porque se refieren a nuestra muy personal forma de responder ante lo que día con día experimentamos en nuestro entorno, sino también porque tienen que ver con la explicación que nuestro cerebro encuentra para los fenómenos que nos rodean.</p>
<p>Antes de enfocarnos directamente a la intrínseca relación entre nuestras creencias y convicciones y nuestras características genéticas, es importante hacer notar que nuestras inclinaciones religiosas y políticas no sólo son atribuibles a lo que nos han enseñado desde nuestra infancia, sino muy probablemente también a una disposición muy particular de nuestra mente para adoptar o rechazar dichas enseñanzas (ideas o <strong>memes</strong>, que generan a su vez otros <em>memes</em>).</p>
<p>En términos generales, todos nosotros hemos recibido de nuestros padres, no sólo una mezcla de sus genes, sino el mismo tipo de información (conjunto de memes), que cada uno interpreta y procesa en forma diferente dependiendo no sólo de las muy específicas y personales características cerebrales, sino de una muy específica e individual combinación de las experiencias que vivimos mientras crecemos.</p>
<p>Menciono aquí, para efectos de ilustrar lo anterior, el caso de familias en las que las creencias y convicciones del padre son diametralmente opuestas a las de la madre (por ejemplo: no religiosas VS religiosas). En este tipo de familias en las que los hijos reciben discrepantes memes por parte de sus progenitores, se ha registrado casos de una franca diferencia en cuanto a la forma como cada uno de ellos reacciona: 1, 2 y tal vez 3 –dependiendo del número total de hijos&#8211;  se inclinan, en diferentes grados, hacia los memes de carácter eminentemente científico y no religioso, por ejemplo, “el universo se generó hace miles de millones de años, después del “gran estallido”, mientras que el resto prefiere adoptar las creencias religiosas o sobrenaturales (p.ej: “el cielo y la tierra fueron creados por Jehová en 7 días”.  En cuanto a un cambio dramático entre una marcada religiosidad y un marcado ateísmo, se puede también atribuir a vivencias traumáticas que sacudan la mente del individuo en forma tan contundente que favorezca una completa modificación de sus convicciones.</p>
<p>Todo esto hace suponer que no sólo la enseñanza que los padres imparten a sus hijos juega un papel fundamental en su forma de percibir y procesar la información que ingresa a su cerebro, sino que parecería ser que existe una predisposición <em>genética, innata</em>, hacia lo religioso y/o sobrenatural VS lo no religioso, en distintos niveles.  Es decir, el tipo de respuestas que cada quien busca para los fenómenos que presencia, varía: para los que tienen proclividad innata hacia lo sobrenatural, las respuestas que las distintas religiones y tradiciones proporcionan para dichos fenómenos, son satisfactorias, mientras que para los proclives a lo comprobable científicamente, las respuestas que no pueden sostenerse con argumentos científicos y demostrables, simplemente son insuficientes y, por ende, inaceptables.</p>
<p>En adición a lo anterior, me atrevo a sugerir que la reconfortante sensación que experimentamos al encontrar determinadas respuestas a los fenómenos para los cuales buscamos una explicación, sería equiparable al placer que sentimos al saciar el hambre [en este caso, de conocimiento] con un rico manjar [un libro], posiblemente como resultado de la liberación de ciertas sustancias químicas que generan dicha sensación de satisfacción placentera.</p>
<p>Por otra parte, el hecho de que una enorme mayoría de los habitantes de la Tierra, exhiban una inclinación hacia lo religioso, podría significar también que el hemisferio derecho del cerebro –al que los científicos han atribuido el manejo de lo simbólico, lo mágico, lo poético, lo artístico, lo espacial y visual&#8211; sigue jugando un papel preponderante en el procesamiento de la información percibida por la mayoría de los seres humanos, mientras que el rol del hemisferio izquierdo, encargado de buscar respuestas lógicas, tiene menor peso en cuando a la interpretación de los  diversos fenómenos e información que recibe el cerebro y las respuestas que estructura para explicarlos.</p>
<p>Con base en lo que han sugerido algunos psiquiatras, existe la posibilidad de que los cerebros impermeables a explicaciones sobrenaturales, sean producto de una de tantas mutaciones que han ocurrido en la evolución humana, de la misma forma que las diversas especies han sido producto de innumerables mutaciones a lo largo del desarrollo evolutivo de la vida en la Tierra.  También es posible que con el transcurrir del tiempo, tanto una revolución <em>mémica</em>, como lo derivado de la hipótesis de la mutación sugerida, cada vez un mayor número de gente exhibirá una estructura cerebral que sólo admita como explicación del entorno, respuestas que se fundamenten en hechos comprobables y que nada tengan que ver con lo sobrenatural y no demostrable.</p>
<p><strong>Donde se unen la religión y la política y las consecuencias que este <em>matrimonio</em> ha generado en la historia de las sociedades humanas.</strong></p>
<p>Dada la proclividad hacia lo religioso/sobrenatural que impera en una enorme mayoría de la población mundial y la consecuente consolidación de las diversas y poderosas instituciones eclesiásticas, la historia ha mostrado en repetidas ocasiones que la religión y la política son actividades estrechamente vinculadas entre sí –y hay quienes sostienen que son la <em>misma cosa</em>.  Aún antes de la fundación del Vaticano por el emperador Teodosio en el siglo IV, como entidad de poder político e incluso, militar, ya se había generado este “matrimonio” en diversas sociedades, en virtud del cual las  capas gobernantes de reinados o imperios <em>recibieron el fundamental respaldo y/o patrocinio de los poderes eclesiásticos.</em> Para dicha consolidación de la iglesia como jerarquía de dominio político-social, las distintas religiones han tenido que contrarrestar y combatir por todos los medios posibles –que han incluido la tortura y asesinato de miles de seres humanos—cualesquiera ideas o hallazgos científicos contrarios al credo que imparten y sostienen.</p>
<p>Hay que decir, por otra parte, que la evidente coalición [¿complicidad?] entre jerarquías políticas y religiosas no se ha circunscrito solo al cristianismo –y todas las vertientes que lo integran—sino a otras religiones masivas como el islamismo, el judaísmo y el budismo.  Hurgando en el devenir histórico, incluso se puede advertir un sincretismo entre las tradiciones religiosas, por ejemplo, de los judíos, los musulmanes y los cristianos, en virtud de las constantes invasiones y conquistas de unos y otros.</p>
<p>Podemos citar innumerables casos en los que la alta jerarquía eclesiástica ha jugado un papel histórico preponderante en la disolución de regímenes –ya sea monárquicos, dictatoriales o republicanos.  Sin embargo, me concentraré en uno de los más emblemáticos y recientes:  la destrucción de la antigua Yugoslavia, en la que Alemania, Estados Unidos y el Vaticano combinaron fuerzas para disolver esta antigua república federada en pequeños paisitos debilitados y sin posibilidades de mantener una infraestructura que asegure el bienestar de sus diversas poblaciones <em>sin la intervención de consorcios extranjeros que han salido enormemente beneficiados en sus intereses financieros</em>. No abundaré más en los sórdidos detalles de la connivencia de los intereses más cuestionables que originaron la destrucción de la antigua Yugoslavia y la muerte [¿asesinato?] de su presidente, Slobodan Milosevic, los cuales pueden ustedes encontrar en el libro mencionado al inicio de este ensayo.</p>
<p>No obstante lo anterior, debo también referirme a las pocas instancias en las que pastores o sacerdotes con mentalidad más progresista y genuinamente inspirados por lo más rescatable del cristianismo (solidaridad con otros seres humanos, modestia, ausencia de codicia, apertura de mente hacia los hallazgos científicos y el conocimiento, etc.) se han transformado en los exponentes de la Teología de la Liberación en Brasil, El Salvador, Argentina, México, entre otros países.  Y en estos casos igualmente, la estrecha relación de la religión con la política es incuestionable.</p>
<p><strong>¿En qué se ha fundamentado el éxito de las instituciones religiosas a lo largo de la historia?</strong></p>
<p>Aparte de la intrínseca proclividad de la mayoría de los seres humanos para atribuir a los elementos, planetas y fenómenos terrenales, imágenes y cualidades claramente humanas –y en muchos casos de religiones politeístas, animales&#8211; como se ha constatado en el estudio de las diferentes religiones en los distintos pueblos del mundo (babilonios, griegos, romanos, hindúes, chinos, mexicas, egipcios, judíos, indios norteamericanos, etc.),  nuestra especie (igual que muchas otras) posee dos instintos de fundamental importancia para su perpetuación, el <strong>miedo</strong> y el <strong>placer</strong>, que han sido manejados hábilmente por las distintas jerarquías eclesiásticas/políticas mediante amenazas dogmáticas como “la condena eterna en el infierno” o promesas igualmente ilusorias y dogmáticas como “el gozo de una vida eterna en el paraíso”.</p>
<p>No se puede ignorar las resultantes de tal control psicológico, es decir,  la obstrucción o eliminación de la facultad de razonar y cuestionar que las jerarquías político-religiosas han fomentado en enormes sectores de la población mundial, con lógicas y devastadoras consecuencias como la <strong>desigualdad, el racismo, los dogmatismos, fanatismos</strong> y sus no menos terribles corolarios: guerra, hambre, muerte, insoportable sufrimiento.</p>
<p>Probablemente muchos de nosotros pensemos que es desesperantemente prolongado el tiempo que ha transcurrido sin que hayamos dejado atrás el salvajismo que nos caracteriza. Sin embargo, no podemos olvidar que nuestra especie es muy joven y que el surgimiento de la vida se remonta  miles de millones de años en el pasado, por lo que los 500,000 años de prehistoria e historia humanas significan una pequeñísima fracción de los aproximadamente 15 mil millones de años transcurridos a partir del “big bang” (“gran estallido”) que dio surgimiento al Universo en medio del cual se formó nuestro pequeño pero maravilloso planeta.</p>
<p><strong>¿Por qué millones de gente creen en una deidad judía en lugar de una deidad maya, azteca o inca?</strong></p>
<p>La respuesta que se nos antoja obvia y lógica es la ventaja que los europeos, al momento de conquistar las civilizaciones americanas, tenían sobre las diversas culturas indígenas del Nuevo Mundo, como la azteca, la maya y la inca, además de las incipientes tribus de Norteamérica.  Dicha ventaja en tecnologías de guerra se explica muy bien en el análisis de los varios factores que jugaron un papel preponderante en el temprano surgimiento de civilizaciones como los sumerios, babilonios y asirios que habitaron el suroeste asiático, en la región ahora constituida en países como Irak, Jordania, Líbano e Israel, principalmente.  Las características topográficas, climáticas y geográficas fueron determinantes en la aparición de las primeras técnicas agrícolas, domesticación de animales y producción de alimentos que a su vez, favorecieron el desarrollo de poblaciones sedentarias con capacidad de sostener estructuras gobernantes, ejércitos, escribas y expertos en la manufactura de armas cada vez más eficientes.  En adición a lo anterior, no olvidemos que en las sangrientas guerras de conquista, los gérmenes que los europeos adquirieron de su cercana convivencia con sus animales domésticos, como la viruela, el sarampión, la tos ferina, la tuberculosis, entre otras, causaron la muerte de cientos de guerreros, aumentando aún más la desventaja de las poblaciones americanas en su defensa contra los conquistadores europeos.</p>
<p>Si la historia hubiese ocurrido de forma distinta, es decir, que las características geográficas que dieron a los pueblos del suroeste asiático (<em>La creciente fértil</em>) y de Europa, las ventajas suficientes para dominar a las culturas del Nuevo Mundo, hubieran existido en el continente americano donde habitaban los incas, aztecas, mayas o las incipientes culturas de Norteamérica, con toda seguridad en España, Inglaterra, Francia y las otras naciones europeas, estarían con toda seguridad, rindiendo culto a los dioses y diosas aztecas, mayas o incas.</p>
<p><strong>Democracia VS Teocracia/Autocracia:  Ciencia VS Religión – Educación laica y científica VS educación religiosa.</strong></p>
<p>Primero que nada, es pertinente mencionar la visible interacción que se advierte en el diseño de los programas educativos y los intereses de las jerarquías político/religiosas.  En lo que se refiere a las autoridades eclesiásticas, que a todas voces proclaman su espiritualidad y su apego a las enseñanzas de Jesucristo, Buda, Jehová, o Alá,  <em>en la vida real, siguen adoleciendo de los mismos instintos y pasiones que todos los demás mortales simplemente porque son seres humanos, con todo lo que esto implica</em>. Sólo hay que recordar la historia de los distintos papas que han surgido de familias tan  célebres como los Borgia y los Medici, cuyas acciones muy poco tenían de espiritual y mucho de terrenal:  participación en guerras de conquista, atesoramiento de sustanciales cantidades de dinero y otras posesiones, intervención directa en los actos de poder de los monarcas, emperadores, crímenes de estado, etc.</p>
<p>Una de las principales herramientas de dominio de la permanente coalición político-religiosa en los diversos países del mundo, ha sido la estructuración de un claramente deficiente método educativo mediante el cual se enseña a los alumnos a recibir pasivamente todo tipo de información pero <strong>sin la tarea [obligada] de analizarla con una mentalidad abierta, curiosa y razonablemente escéptica</strong>.</p>
<p>Por otra parte, la realidad refleja la mínima ingerencia que los ciudadanos tienen en el quehacer político en la gran mayoría de las naciones del mundo, que en algunos casos es  absolutamente nula.   El estudio de la participación activa de la ciudadanía en los asuntos que directamente la afectan, ha demostrado que la consecuencia de esa deficiencia en la educación recibida desde la primaria, ha sido precisamente, una evidente credulidad en todo lo que se les informa ya sea desde el púlpito, la silla presidencial, las cámaras de “representación popular” y las demás instancias gubernativas y de poder, que han hecho un uso muy eficiente de los medios masivos de [des]información, la mayoría de los cuales controlan, para manipular a la población.</p>
<p><strong>¿Qué posibilidades existen de una verdadera <em>civilización</em> de las sociedades humanas?</strong></p>
<p>Sin ánimo pesimista, me atrevería a sugerir que para que alcancemos el grado de civilización que implique dejar atrás la violencia y la codicia exacerbadas, con base en lo que la historia nos ha mostrado, es decir, que a pesar de las evidencias no sólo de las mentiras llamadas “dogmas de fe”, sino de indecibles actos de crueldad y corrupción perpetrados por el poder político/religioso en cada uno de los países del mundo,  la gran mayoría de la gente está dispuesta a seguir creyendo casi ciegamente en lo mágico y lo dogmático, sin prestar atención a la realidad objetiva, a la evidencia científica, a lo comprobable.</p>
<p>Como se sugiere en párrafos anteriores, existen varios enfoques que intentarían explicar esta marcada proclividad por lo sobrenatural y religioso, como una probable <em>predisposición genética</em>, analizándola conjuntamente con la historia misma de nuestra tierra y los seres que en ella han habitado, específicamente la especie humana.</p>
<p>Tal como lo han demostrado los diversos hallazgos científicos, nuestros ancestros tuvieron que enfrentar innumerables agresiones del medio ambiente traducidas en cambios bruscos de temperatura, impactos de meteoritos, erupciones volcánicas, terremotos, huracanes, sequías, feroces depredadores, amén de otros más benignos como la cálida luz de nuestra estrella, las lluvias moderadas, la bondad de la tierra al dar sus frutos para el sustento diario, etc.  Para todos estos acontecimientos, nuestros antepasados se vieron forzados a encontrar una explicación.  Es decir, uno de los componentes básicos de la tarea de sobrevivir, es saber <em>el por qué ocurre todo lo que nos afecta, lo cual hace posible nuestra perpetuación como grupo social y en general, como especie</em>.  Sin embargo, en los albores de las distintas sociedades, ninguno de los conocimientos que la ciencia nos ha brindado existían, por lo que el propio instinto de conservación tuvo que haber impulsado a nuestros ancestros a atribuir un carácter divino a los astros, fenómenos meteorológicos, cataclismos, lluvias, etc., identificándolos en algunos casos como figuras humanas (griegos, romanos, judíos, cristianos, musulmanes), mientras que en otros, como los egipcios, mayas, aztecas, etc., a los animales se les reconoció cualidades superiores a las humanas. Adicionalmente, algunos expertos han concluido que la decisión de una persona de aceptar, por ejemplo, conceptos como “la voluntad divina” o “las posesiones demoníacas”, los libera de la responsabilidad sobre sus propias acciones y conductas violentas o criminales.</p>
<p>La fe en lo mágico, lo sobrenatural y misterioso (como el tarot, la quiromancia, la lectura del café, de las entrañas de animales, etc.),  conjuntamente con las “apariciones” de seres míticos, vírgenes, santos, etc., han predominado en el bosque mental de un enorme número de seres humanos, en el que los <em>memes más reconfortantes para la gente han derrotado a los memes que no brindan el confort o seguridad de una vida eterna y llena de felicidad</em>.  Por ejemplo, lo que muchas religiones sostienen como dogma: “después de la muerte, nos espera un paraíso donde no hay sufrimiento” es para millones de gente mucho más deseable que el meme “no hay vida más allá de la muerte”.  No es difícil imaginar el por qué, dado nuestro fuerte instinto de conservación y, por ende, nuestro miedo a la muerte, la mayoría prefiere <em>creer aunque no pueda comprobar lo que cree</em>.</p>
<p>Hay mucho que abundar sobre todos los aspectos que han definido la historia de la evolución humana en su interacción con el medio ambiente. Por ahora, me detengo aquí porque, como ofrecí en el inicio de este texto, se trata sólo de un breve ensayo cuya principal motivación es la de generar debate y, sobre todo, establecer vínculos de comunicación con el mayor número de ciudadanos.  En otras palabras, constituye un modesto esfuerzo para contribuir a la tarea de una reestructuración del tejido social que sirva como factor decisivo en la consecución de una auténtica democracia en la que finalmente, <strong>todos</strong> los distintos sectores sociales tengan una participación activa en la determinación de su destino.</p>
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		<title>¿Estamos solos?</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Jan 2007 16:09:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lalo Márquez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[universo]]></category>
		<category><![CDATA[vida extraterrestre]]></category>

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		<description><![CDATA[El premio Nobel de F&#237;sica de 2006 fue compartido por dos cosm&#243;logos pr&#225;cticos de primer nivel. Los estadounidenses George Smoot y John C. Mather fueron laureados por realizar lo que Stephen Hawking llam&#243; &#8220;El descubrimiento cient&#237;fico del siglo (XX), si no es que de todos los tiempos&#8221;. Muchos de los secretos de la creaci&#243;n del universo quedaron aclarados, al detectar ellos las caracter&#237;sticas y la distribuci&#243;n de la radiaci&#243;n de fondo del cosmos y la forma en que &#233;sta var&#237;a en intensidad y llega a nosotros desde cada direcci&#243;n de la esfera celeste. Para ello, ultimaron tanto globos aerost&#225;ticos, lanzados desde el polo sur, hasta aviones esp&#237;as U2 y el famoso sat&#233;lite COBE, que mide las emisiones del fondo c&#243;smico, actuando &#233;ste como un cuerpo negro radiante.]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El ser humano, gracias a su capacidad tecnológica de recibir e interpretar señales de ondas electromagnéticas muy tenues desde el cosmos, ha alcanzado así la posibilidad  de otear hasta los más lejanos confines del universo en expansión. Tanto en las frecuencias de radio, de rayos X. del infrarrojo, de microondas y de rayos gama podemos tener una imagen del firmamento que muestra objetos increíbles y convulsiones colosales.</p>
<p>Sin embargo, lo que nunca se ha detectado, a pesar de los esfuerzos realizados por multitud de astrónomos, son señales que sugieran al menos la presencia de civilizaciones tecnológicas avanzadas.</p>
<p>La existencia de algún imperio galáctico, o de sistemas de navegación interestelar en gran escala, resultaría inocultable, ya que requerirían un nivel de emisiones moduladas de ondas electromagnéticas equivalente al menos al que se observa en la superficie de la Tierra controlando el tráfico aéreo.</p>
<p>Se ha postulado que tal vez estas comunicaciones empleen partículas no convencionales, como los hipotéticos taquiones, que supuestamente viajan a una velocidad superior a la de la luz, y que no podemos detectar con nuestros instrumentos y telescopios diversos, pero lo que resultaría inocultable es la presencia de energía degradada, a manera de calor o radiación infrarroja, que resultaría del consumo de la energía útil usada en cualquier tipo de transportación de alta eficiencia que requiere el viaje interestelar. El físico Freeman Dyson ha especulado que una civilización tecnológicamente muy avanzada estaría en posibilidad de construir una especie de esfera gigantesca habitable alrededor de una estrella, para aprovechar íntegramente su energía radiante y aun trasmitirla mediante radiofaros poderosísimos a lo largo de canales de navegación que comunicarían varios sistemas estelares.</p>
<p>Pero tampoco se ha encontrado evidencia de la existencia de esas esferas, que también emitirían energía calorífica degradada.</p>
<p>Debe comprenderse que, al atisbar desde la Tierra con nuestros diversos observatorios en realidad estamos contemplado el cosmos como era en el pasado, ya que la luz que nos llega desde sus confines toma gigantescos periodos en recorrer esas distancias. Mientras más lejanos sean los objetos que observamos, y muchos están a cerca de diez mil millones de años luz, más hacia el pasado estaremos viendo, y por lo tanto es más probable que estemos observando regiones en las que no ha podido evolucionar vida inteligente, y menos una gran civilización tecnológica con capacidad de viaje interestelar o aun intergaláctico; sin embargo, en regiones cercanas a nuestra galaxia observamos grandes conuntos de galaxias situadas a no más de 100 o 200 millones de años, en los que abundan las estrellas con planetas con mas de 4,000 millones de años de existencia, un plazo suficiente como para que pueda aparecer la vida inteligente.</p>
<p>En nuestro planeta, hace 100 millones de años reinaban los dinosaurios, pero no resulta imposible que en otro orbe el intelecto, la cualidad natural que brinda el máximo valor de supervivencia, hubiera aparecido en alguno de los cientos de miles de millones de sistemas planetarios.</p>
<p>Hay que tomar en cuenta que una civilización tecnológica, capaz de emitir señales de radio como la nuestra, resulta inocultable para un observador dotado de un buen radiotelescopio.</p>
<p>Sin embargo, y contradiciendo las afirmaciones de quienes creen en la existencia de civilizaciones extraterrestres que nos visitan en  naves tripuladas conocidas como ovnis, nada de las inocultables evidencias de una presencia de ese tipo puede ser detectando aún por los más refinados instrumentos.</p>
<p>Lo anterior nos revela un hecho que debe movernos a reflexión. Tal vez seamos una de las primeras civilizaciones de alta tecnología que hayan surgido en todo el cosmos,  y ello implica consecuencias filosóficas impresionantes.  Llevamos en nuestros hombros la responsabilidad de la autoconciencia del cosmos, y por ende cualquier posibilidad de que por medios tecnológicos este pueda ser modificado para su colonización y conservación en un futuro mucho muy lejano.</p>
<p><strong>Referencias</strong></p>
<blockquote><p><strong>Wrinkles in Time</strong>. <em>George Smoot and Keay Davidson</em>.  Avon Books  NY 1994.<br />
<strong>The very first Light.</strong> <em>John C. Mather and John Boslough</em>. Basic Books NY 1996.<br />
<strong>The Cosmic Inquirers</strong>. <em>Wallace Tucker and Karen Tucker</em>. Harvard G:B, 1986.<br />
<strong>Transformando el Universo</strong>. <em>Freeman Dyson</em>. FCE. México, 1982</p></blockquote>
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		<title>¿Existe o no el virus del SIDA?</title>
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		<pubDate>Wed, 31 Jan 2007 20:20:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Lalo Márquez</dc:creator>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[seudociencia]]></category>
		<category><![CDATA[sida]]></category>
		<category><![CDATA[vih]]></category>

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		<description><![CDATA[Se ha puesto de moda una forma de charlataner&#237;a seudocient&#237;fica que consiste en negar algunos hechos muy bien establecidos y aceptados por la comunidad cient&#237;fica, o bien por la cultura contempor&#225;nea. As&#237;, hay quienes niegan la realidad el alunizaje de los astronautas estadounidenses en 1969 y 1970, o bien el fen&#243;meno del calentamiento global que nos afecta. Tambi&#233;n hay quienes niegan la realidad del holocausto cometido por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Pero de igual manera afecta este tipo de supercher&#237;a en cuestiones vitales de la salud humana, como es el caso de quienes niegan que exista el virus de la inmunodeficiencia humana (vih).]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Se ha puesto de moda una forma de charlatanería seudocientífica que consiste en negar algunos hechos muy bien establecidos y aceptados por la comunidad científica, o bien por la cultura contemporánea. Así, hay quienes niegan la realidad el alunizaje de los astronautas estadounidenses en 1969 y 1970, o bien el fenómeno del calentamiento global que nos afecta. También hay quienes niegan la realidad del holocausto cometido por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Pero de igual manera afecta este tipo de superchería en cuestiones vitales de la salud humana, como es el caso de quienes niegan que exista el virus de la inmunodeficiencia humana (vih).</p>
<p>Recientemente, la opinión pública en México ha sido otra vez sujeta a una campaña de desinformación concerniente a la grave pandemia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). En varias emisiones del programa de Ricardo Rocha <em>Reporte 13</em>, transmitidas en diciembre pasado por TV Azteca, se dio a conocer el libro <em>Sida y agentes estresantes</em>, de Roberto Giraldo, en el cual se afirma que el citado virus no existe o bien que no es agente causal del sida.</p>
<p>Esta versión fue prontamente refutada por doctores del Centro de Investigación en  Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, encabezados por Gustavo Reyes Terán.<sup>1</sup></p>
<p>La divulgación de falsedades sobre el sida ha sido un buen negocio para comunicadores sensacionalistas e irresponsables en todo el mundo, que impulsan el  movimiento de los autodenominados disidentes del sida, quienes sostienen que no es el vih el causante de la enfermedad. Esta tendencia se asocia muchas veces con movimientos esotéricos o bien con corrientes ultraderechistas religiosas y  moralistas que afirman que el sida es efecto de la vida disipada y abuso de drogas.</p>
<p>El mal que pueden hacer los disidentes del sida y sus seguidores está muy claro, ya que extender la creencia de que el vih no está en el origen del sida implica animar a la gente a relajar las medidas de protección que tan eficaces han sido a la hora de poner freno a la pandemia. ¿Para qué usar condones para evitar la transmisión sexual del vih si éste no está detrás del sida?, ¿para qué buscar el virus en la sangre a transfundir? Parecía que esta disidencia era ya algo del pasado, algo digno hoy sólo de grupos marginales; pero resulta que no. Ha reaparecido hoy alimentada de creencias místicas, de un fanatismo religioso que supone que la enfermedad es un castigo divino o bien que está impulsada por el simple oportunismo de algunos ignorantes.</p>
<p>Se repiten en torno al sida una serie de disparates, como es el hecho de que invariablemente se confunde el portar el virus con estar enfermo de sida. No tendría sentido ser seropositvo de un virus que no existe.</p>
<p>Haber sido infectado por el vih no es lo mismo que sufrir el sida. De hecho, pueden pasar años desde que alguien resulta contagiado hasta que padece la enfermedad y cabe la posibilidad de que ésta nunca se declare, si el paciente vive en un país civilizado y toma la medicación prescrita por los médicos y no por los disidentes u otros charlatanes. La llamada prueba del sida no mide, como se ha llegado a afirmar, si existe algún tipo de enfermedad, sino si el vih está o no en el cuerpo del paciente, algo que desata la presencia de antígenos que son los que se detectan en el examen.</p>
<p>Si la prueba detecta el virus, el paciente es entonces seropositivo y podría llegar a desarrollar el sida; si no, no tiene que preocuparse, en lo que a esta enfermedad se refiere. Se afirma con insistencia que no existe ninguna foto alguna  del vih, pero eso es falso, una búsqueda sencilla en Internet basta para desmentir este aserto.<sup>2</sup> El virus del sida se fotografió por primera vez en 1985 y existen muchas imágenes de él. Hay una descripción completa de su genoma  y características.</p>
<p>Las insensateces sobre el sida que alimentan los autores de libros como el mencionado y otros similares, y que antes han propalado otros vendedores de misterios, pueden hacer que mucha gente baje la guardia ante el virus por creerse esa patraña de que el sida no está causado por el vih, una versión que causa ya muchos muertes en África puesto que grandes sectores dejan de practicar sexo seguro. Si fuera cierto que el sida no es causado por el virus quedaría determinar, de manera indiscutible, entonces qué es lo que lo causa, No existen los artículos científicos que demuestren que miles de investigadores de todo el mundo están hoy confundidos y que lo que ven en el laboratorio es mentira, ¿cómo explican los disidentes que el vih no cause el sida, aunque los fármacos diseñados para frenar el virus sí impiden, por otro lado, que se desate la enfermedad?</p>
<p>Existe además el terrible drama bien documentado de centenares de enfermeros, laboratoristas y médicos que se han contagiado del virus, por clavarse accidentalmente con agujas infectadas o por recibir sangre derramada en algunas heridas o en los ojos. Así un caso célebre es el de una enfermera de Utica, NY, quien recibió una indemnización de 5.4 millones de dólares por haber sido infectada por un recluso que le clavó una jeringa durante un motín en una cárcel de esa localidad.</p>
<p>Referencias</p>
<blockquote><p>1) Critican Investigadores programas sobre sida en TV Azteca. La Jornada, 9 de enero de 2007.<br />
2) Imágenes en  <a href="http://www.avert.org/photos.htm" target="_blank">http://www.avert.org/photos.htm<br />
</a>3) Véase  <a href="http://colombiamedica.univalle.edu.co/Vol35No2/cm35n2a9.htm" target="_blank">http://colombiamedica.univalle.edu.co/Vol35No2/cm35n2a9.htm<br />
</a>4) Infected Nurse Wins $5.4 Million From New York State in AIDS Suit. by sam howe verhovek, New York Times, Jul. 15, 1992.</p></blockquote>
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